Mapa de un enroque predecible:
sólo existe la voluntad,
porque el destino es quimera.
No hay misterio en la estrategia,
entre las mil y una aperturas
todo es riesgo calculado,
el peor rival se oculta en el alma.
Paisaje blanco y negro
que a nadie pertenece,
territorio aún por conquistar:
es la incertidumbre del combate.
Gambito de fábulas ancestrales,
en el rigor de la batalla
la mano diestra de algún dios pagano
decide desde las alturas
la suerte de los condenados.
Sedimento de siglos sobre el tablero,
el ajedrez juega con los historia.
Jaque a la memoria: la vida es mero
reflejo
en el espejo del tiempo.
Jules Etienne








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